El contragolpe perfecto
El País. La primera y la última vez que el Madrid visitó el Velódromo de Marsella, el 26 de noviembre de 2003, Beckham abrió el marcador y Ronaldo lo cerró. Fue la culminación de la época dorada de Florentino Pérez al frente del club. El último año de su primer mandato. Casillas será el único titular de aquel equipo en el de hoy. Igual que entonces, el Madrid llega al encuentro sin excesiva presión. Es el líder de su grupo y para pasar a los octavos de final de la Champions le basta con evitar que su rival le gane por tres goles de diferencia. Como dijo Lass ayer pasándose la lengua por los labios: "En el fútbol puede ocurrir de todo. Pero para que nos metan tres goles... Primero, hace falta encajarlos. Llegamos serenos y concentrados. Creemos que podemos hacer un buen partido". Obligado a la goleada, se espera que el Marsella lance un ataque masivo sobre el área de Casillas. La defensa del equipo francés no es la más rápida del continente. Habrá espacios para los delanteros ...