No vamos a refugiamos en un marcador
El Mundo.Todas las opciones son posibles mañana en el estadio Velodrome. Desde la eliminación del Real Madrid hasta el liderazgo del Olympique de Marsella en el grupo C, pero la actitud resignada de los anfitriones, Didier Deschamps y Gabriel Heinze incluidos, sobrentiende que la sorpresa forma parte de las extravagancias.
De hecho, el club francés debería emular la goleada que el Madrid le encajó en el Bernabeu (3-0) en la ida, siempre y cuando el Milan no empate o pierda contra el Zúrich. En tal caso, el Olympique podría clasificarse con una victoria por la mínima.
Semejante eventualidad, por más señas, no comprometería ni la clasificación del Madrid ni la primera plaza de los blancos, aunque Deschamps y Pellegrini han eludido referirse a las cábalas. Las consideran juegos de periodistas, reacciones “folclóricas”.
Fue el adjetivo del técnico marsellés cuando le preguntaron sobre la indisciplina de Ronaldo en el partido con el Almería. Deschamps fue comprensivo con el jugador portugués, redundando en la actitud angélica, inmaculada, con que afronta el encuentro.
“El partido hay que jugarlo. Puede que tengamos una posibilidad entre mil, entre 100.000, entre un millón, entre mil millones, pero una posibilidad siempre hay”, explicaba el míster a propósito de la proeza que implicaría descarrilar a los visitantes.
Su homólogo merengue promete alinear la apisonadora. Ni especulación ni estrellas en el banquillo, más allá de los galones de Raúl: “No venimos a refugiarnos en un marcador. Salimos a ganar y queremos ser primeros de grupo”, concretó Pellegrini.
Fue el preámbulo de la comparecencia. Después aludió al descanso del capitán –tiene pinta de alojarlo en el banquillo- y de la vehemencia de Cristiano Ronaldo. “No creo que tenga influencia su expulsión. Va a hacer a gran partido, estoy seguro”, explicaba Pellegrini en alusión al temperamento del delantero portugués.
¿Raúl? “Es un líder, cuando juega y cuando no juega. Es el único que ha aparecido en todos los partidos menos el último, y sucedió por un problema familiar. Me he referido muchas veces a este episodio y sigo pensando lo mismo: es un jugador fundamental”.
De hecho, el club francés debería emular la goleada que el Madrid le encajó en el Bernabeu (3-0) en la ida, siempre y cuando el Milan no empate o pierda contra el Zúrich. En tal caso, el Olympique podría clasificarse con una victoria por la mínima.
Semejante eventualidad, por más señas, no comprometería ni la clasificación del Madrid ni la primera plaza de los blancos, aunque Deschamps y Pellegrini han eludido referirse a las cábalas. Las consideran juegos de periodistas, reacciones “folclóricas”.
Fue el adjetivo del técnico marsellés cuando le preguntaron sobre la indisciplina de Ronaldo en el partido con el Almería. Deschamps fue comprensivo con el jugador portugués, redundando en la actitud angélica, inmaculada, con que afronta el encuentro.
“El partido hay que jugarlo. Puede que tengamos una posibilidad entre mil, entre 100.000, entre un millón, entre mil millones, pero una posibilidad siempre hay”, explicaba el míster a propósito de la proeza que implicaría descarrilar a los visitantes.
Su homólogo merengue promete alinear la apisonadora. Ni especulación ni estrellas en el banquillo, más allá de los galones de Raúl: “No venimos a refugiarnos en un marcador. Salimos a ganar y queremos ser primeros de grupo”, concretó Pellegrini.
Fue el preámbulo de la comparecencia. Después aludió al descanso del capitán –tiene pinta de alojarlo en el banquillo- y de la vehemencia de Cristiano Ronaldo. “No creo que tenga influencia su expulsión. Va a hacer a gran partido, estoy seguro”, explicaba Pellegrini en alusión al temperamento del delantero portugués.
¿Raúl? “Es un líder, cuando juega y cuando no juega. Es el único que ha aparecido en todos los partidos menos el último, y sucedió por un problema familiar. Me he referido muchas veces a este episodio y sigo pensando lo mismo: es un jugador fundamental”.
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